Nacional
Tensión en el oficialismo por el momento de cerrar pactos provinciales
El equipo económico proyecta una mejora sostenida en el nivel de actividad a partir de mayo, cinco meses antes de las elecciones.
Al interior del Gobierno nacional conviven dos visiones sobre el timing electoral. El ministro de Economía, Luis Caputo, impulsa cerrar acuerdos amplios con las provincias cuanto antes, con la convicción de que eso reduciría el riesgo país y atraería inversores que hoy dudan por el temor a un retorno del peronismo. Esa mejora, en su razonamiento, fortalecería las chances de La Libertad Avanza en las urnas.
Sin embargo, el sector que conduce Karina Milei —con los Menem como socios internos— prefiere esperar. Su argumento es que el tiempo juega a favor del oficialismo: cuanto más se posterguen los acuerdos, mayor será el costo político que deberán pagar los gobernadores para sumarse al vehículo electoral del Presidente. A eso se suma la lectura de que el electorado tiende a cambiar el voto en años sin comicios, por lo que los acuerdos rinden más cerca de las elecciones. También pesa la cautela frente a dirigentes opositores como Cristina Kirchner y Sergio Massa: mostrar todas las cartas con demasiada antelación, sostienen los karinistas, les daría tiempo para reorganizar el tablero.
Más allá de la disputa sobre el cuándo y el cómo, hay consenso en un punto: los acuerdos con las provincias van a existir. En paralelo, desde el equipo económico trascendió que los indicadores de actividad comenzarían a mostrar una recuperación paulatina pero sostenida a partir de mayo próximo, es decir, cinco meses antes de las elecciones legislativas.
La apuesta oficial es que esa mejora llegue a los bolsillos de la población a tiempo para incidir en el voto. No es una estrategia nueva: Mauricio Macri replicó la idea de Cristina Kirchner de estimular el consumo con créditos del Anses, y Sergio Massa implementó su propio plan de inyección de dinero, que derivó en una inflación récord.