Internacional
El ICE detuvo a 50.000 migrantes en agosto en EE.UU.
Los aeropuertos se convirtieron en uno de los nuevos escenarios de operativos, con agentes actuando de civil en mostradores y puertas de embarque.
La agencia de inmigración de Estados Unidos (ICE) detuvo a aproximadamente 50.000 personas durante agosto, según datos preliminares difundidos por un funcionario del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y retomados por NBC News. La cifra es similar a los 49.571 arrestos registrados oficialmente en julio, lo que convierte a ambos meses en los períodos con mayor cantidad de detenciones mensuales desde el inicio del segundo mandato de Donald Trump. La tendencia viene acelerándose desde mayo, luego de que en febrero se registraran 29.241 arrestos y las cifras bajaran durante marzo, de acuerdo con Associated Press.
En ese marco, el ICE modificó sus procedimientos para ampliar las detenciones sin depender exclusivamente de grandes redadas en zonas urbanas. La agencia incorporó operativos en aeropuertos con coordinación de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) e intercambio de información sobre pasajeros. Los agentes pueden actuar de civil y aguardar a los viajeros en sectores como mostradores de facturación o puertas de embarque. Entre los estados donde se registraron este tipo de procedimientos figuran California, Florida y Texas, incluso en jurisdicciones donde las autoridades locales tienen restricciones para colaborar con la agencia federal.
Algunos de los casos conocidos involucran a ciudadanos con trámites migratorios en curso o permisos de trabajo vigentes. Ernestina “Tina” Pavlovsky, ciudadana argentina, fue detenida el 1° de agosto en el Aeropuerto Internacional de Miami. El 13 de agosto, una familia colombiana fue arrestada en Atlanta cuando se disponía a viajar hacia Fort Lauderdale. También fue detenido Matías Pourrain, futbolista argentino de 34 años, en el aeropuerto de Fort Lauderdale.
Internacional
Asamblea General de la ONU: reuniones clave entre líderes mundiales
Trump tiene previsto reunirse con la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, en el marco del encuentro multilateral.
En el marco de la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, varios líderes mundiales protagonizaron encuentros bilaterales antes del inicio del debate general. El primer ministro británico, Andy Burnham, y el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, se reunieron en Central Park. Ambos mandatarios habían destacado en julio pasado que comparten valores y objetivos comunes, y buscan reforzar la cooperación bilateral y los vínculos del Reino Unido con Europa.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que Washington está dispuesto a dialogar con Irán durante la Asamblea, aunque aclaró que por el momento no hay ninguna reunión concreta prevista. En declaraciones al programa Today de NBC, Rubio señaló que cualquier contacto debería apuntar a “algo positivo” y reiteró que el objetivo central de su país es impedir que Irán desarrolle un arma nuclear.
Por su parte, la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, mantuvo reuniones con el secretario general de la ONU, António Guterres, y con autoridades del FMI, el Banco Mundial y el BID. Los encuentros abordaron reformas económicas, reestructuración de deuda, cooperación internacional y derechos humanos. Además, Rodríguez tiene previsto reunirse con Donald Trump.
En tanto, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, publicó un video en X dirigido al alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, en vísperas de su llegada a Estados Unidos. “Voy a la ONU para luchar por la verdad sobre nuestros heroicos soldados y revelar la verdad sobre vos”, afirmó Netanyahu en el mensaje.
Internacional
Trump amenazó con destruir Irán pero dejó abierta la puerta al acuerdo
Teherán advirtió que intensificará su respuesta si Washington lanza nuevos ataques.
Donald Trump utilizó su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas para plantear en voz alta el dilema que enfrenta respecto a Irán: negociar un acuerdo o destruir a la República Islámica. En tono desafiante, el mandatario describió ambas opciones con crudeza, sin descartar ninguna de las dos.
Al mismo tiempo, Trump se mostró optimista respecto a la posibilidad de alcanzar un entendimiento con Teherán, aunque lo ubicó en el tiempo para después de las elecciones de mitad de mandato de noviembre. Según las encuestas, su partido podría perder el control del Congreso, en parte debido al impacto de los altos precios de los combustibles generados por el conflicto. “Creo que llegaremos a un acuerdo justo después de las elecciones, porque no tiene sentido que ellos no lo hagan”, sostuvo.
El contexto es el de una guerra que Trump inició junto a Israel a fines de febrero contra Teherán, en la que fue asesinado el líder supremo, el ayatollah Alí Khamenei. El conflicto muestra signos de agravamiento y afecta la circulación de petróleo y gas, con repercusiones en la economía mundial.
Desde el lado iraní, el portavoz de los Guardianes de la Revolución, Hosein Mohebi, advirtió que si Estados Unidos lanza nuevos ataques, la respuesta será más intensa y de carácter ofensivo. Irán también endureció sus condiciones para poner fin a la guerra tras el fracaso del acuerdo alcanzado en junio con Washington.
Internacional
Lula abre el debate en la ONU con foco en Trump y las elecciones
Brasil será el primer país en hablar, seguido de inmediato por Estados Unidos.
El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva participará este martes del debate general de la Asamblea General de la ONU en Nueva York, donde pronunciará su discurso antes que Donald Trump, tal como establece la tradición de Naciones Unidas. No está previsto un encuentro bilateral entre ambos mandatarios.
La intervención de Lula tendrá como ejes la defensa de la soberanía y la democracia, el combate al crimen organizado, el cambio climático y los conflictos internacionales, con atención particular sobre las guerras en Medio Oriente y Ucrania. También reivindicará el multilateralismo frente al avance de las tensiones entre potencias.
Un punto central será el rechazo a cualquier interferencia extranjera en los asuntos internos de Brasil, planteo que llega luego de que la Agencia Brasileña de Inteligencia (ABIN) advirtiera sobre un posible riesgo de influencia estadounidense en las elecciones presidenciales del 4 de octubre, a dos semanas de realizarse.
Las diferencias con Washington incluyen los aranceles estadounidenses sobre productos brasileños y cuestionamientos a la estrategia brasileña contra el crimen organizado. En ese marco, Lula anticipó antes de partir cuál será su mensaje directo al mandatario norteamericano.








