Nacional
Caputo advierte por el contexto global y el alza del riesgo país
Los bonos argentinos sufrieron un castigo mayor al de países con calificaciones similares como Ecuador, Egipto y Ghana.
El ministro de Economía, Luis Caputo, trasladó su preocupación por el escenario internacional al presidente Javier Milei, a integrantes del gabinete y a referentes de empresas estadounidenses. La inquietud surgió tras su regreso de las reuniones del FMI en Bangkok y se profundizó en el contexto de tensiones globales: el conflicto entre Estados Unidos e Irán, la suba de tasas internacionales y la turbulencia generada por los resultados electorales de Lula da Silva en Brasil.
Según la consultora Econviews, desde la reunión de la Reserva Federal del 16 de septiembre el riesgo país argentino trepó 240 puntos básicos, contra cerca de 70 de una canasta de países con calificaciones similares —Ecuador, Egipto, El Salvador, Ghana, Pakistán y Sri Lanka—, lo que implica una suba 3,4 veces mayor. La consultora señaló que la decisión de la Fed no fue el único factor: también inciden los niveles de apoyo a Milei, que no garantizarían continuidad en 2027, y una economía que ingresó en recesión técnica en el tercer trimestre, según reconocen en el propio Gobierno.
Solo en octubre, el banco Comafi calculó un aumento local de 140 puntos básicos, frente a 35 de los emergentes de alto rendimiento, 23 de Latinoamérica y cerca de 50 de Ecuador. La suba local fue unas seis veces la regional. “La Argentina muestra un alto grado de sensibilidad que excede incluso a la dinámica internacional”, indicó la entidad en su informe.
El Banco Central también reflejó la preocupación en su Informe de Política Monetaria, donde identificó tres riesgos: la prolongación del shock energético, un endurecimiento financiero abrupto por mayores tasas y un menor crecimiento mundial. El organismo advirtió que estos factores serían más difíciles de contrarrestar que en episodios anteriores, dado el menor margen monetario y fiscal disponible. En paralelo, la suba del riesgo país convivió con una caída del tipo de cambio real, que refleja una apreciación del peso.